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La motricidad humana como eje profesional: una reflexión de 1983 que sigue vigente

  • Foto del escritor: Consejo COLEF
    Consejo COLEF
  • hace 4 minutos
  • 4 min de lectura


LA MOTRICIDAD HUMANA COMO EJE PROFESIONAL: UNA REFLEXIÓN DE 1983 QUE SIGUE VIGENTE

Este artículo recupera un texto de 1983 de Luis Miguel Ruiz López en el marco del archivo histórico digitalizado de la REEFD. En él se plantea una idea clave: entender a las educadoras y educadores físico deportivos como especialistas en motricidad humana, situando este objeto de conocimiento en el centro de la formación y la intervención profesional. Formulada en un momento de transición académica, la reflexión mantiene plena vigencia al ofrecer un marco amplio, científico y multidisciplinar para comprender el movimiento humano y orientar la práctica profesional..

En el homenaje que el Consejo COLEF está realizando cada mes al archivo histórico de la Revista Española de Educación Física y Deportes (REEFD), cuya digitalización completa se publicó en 2025, recuperamos en esta ocasión un artículo de 1983 firmado por el reconocido Luis Miguel Ruiz López.


El texto, titulado «Los licenciados en Educación Física: expertos en la motricidad humana», se sitúa en un momento especialmente significativo para la formación superior de profesionales: aún no se habían abierto todos los INEF, se acababa de consolidar el rango de licenciatura y todavía faltaba una década para su plena integración en el sistema universitario. En ese contexto de transición, el autor formulaba una reflexión de fondo sobre la identidad profesional.



Su planteamiento partía de una crítica clara. A pesar de los cambios que se iban produciendo, la titulación seguía proyectándose de manera predominante hacia el deporte competitivo institucionalizado, lo que condicionaba el perfil profesional hacia “el entrenamiento y la técnica”. Esta orientación, señalaba, no solo limitaba el desarrollo del campo, sino que podía generar un cierto aislamiento respecto a otros ámbitos.


Frente a esta inercia, Luis Miguel Ruiz López proponía un cambio de enfoque que resulta especialmente relevante. No se trataba de cuestionar el valor del deporte, sino de evitar que una de sus expresiones —la institucionalizada y orientada al rendimiento— se convirtiera en el eje que definiese por completo la profesión. El fenómeno deportivo aparecía así como una manifestación más de la motricidad humana, influida por los valores sociales de su tiempo —rendimiento, especialización, récord o competencia—, pero insuficiente para explicar la amplitud del campo de intervención.


Desde esta perspectiva, el perfil profesional se definía por su capacidad para intervenir en contextos diversos —educación, salud, recreación, planificación o investigación—, siempre con un objeto común: el estudio y la intervención sobre el ser humano en movimiento.


Leído hoy, este planteamiento permite reconocer una cuestión especialmente relevante. Más allá de los cambios institucionales, académicos y sociales que se han producido desde entonces, el núcleo conceptual que proponía el autor —la motricidad humana como objeto de conocimiento y de intervención— sigue constituyendo un eje fundamental para comprender el campo profesional. No como una idea circunstancial, sino como una base que ha mostrado continuidad a lo largo del tiempo.


En este sentido, la lectura actual del artículo invita a formular una pregunta que no resulta menor: ¿hasta qué punto aquellas reflexiones siguen plenamente vigentes? Más de cuatro décadas después, la organización de buena parte de la formación continúa estructurándose en gran medida en torno a disciplinas y modalidades deportivas. El peso que siguen teniendo los contenidos vinculados a estas dentro de los planes de estudio evidencia que la tensión señalada por Luis Miguel Ruiz López no ha desaparecido, sino que persiste.


Este hecho no invalida la diversidad de ámbitos en los que se interviene, pero sí permite reconocer que el marco deportivo de carácter federativo continúa operando como estructura de referencia en muchos contextos. Desde esta perspectiva, la dificultad para situar la motricidad humana como eje vertebrador —más allá de sus distintas manifestaciones— sigue siendo una cuestión abierta.


El artículo incorporaba además una exigencia clara: la necesidad de una formación universitaria sólida, con base científica y capacidad crítica. El autor no describía un perfil limitado a la aplicación de técnicas, sino un profesional capaz de comprender, analizar e investigar los fenómenos relacionados con la actividad física, así como de colaborar con otros ámbitos de conocimiento.


Recuperar hoy este texto de Luis Miguel Ruiz López permite situar estas ideas en su contexto original y, al mismo tiempo, comprender mejor su alcance. Volver a esta reflexión de 1983 no es un ejercicio de nostalgia, sino una oportunidad para comprender mejor cómo se han ido formulando algunas de las bases sobre las que hoy se sigue construyendo la profesión. 


El archivo histórico de la REEFD, ahora plenamente accesible, permite recuperar estas aportaciones y ponerlas en diálogo con los debates actuales.



📖

Puedes leer el artículo completo de Luis Miguel Ruíz López

en el archivo histórico de la REEFD: 


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