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EspaƱa hace mucho mĆ”s deporte… o eso dicen los nĆŗmeros: el artĆ­culo que te obliga a mirar dos veces

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    Consejo COLEF
  • hace 7 minutos
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ESPAƑA HACE MUCHO MƁS DEPORTE… O ESO DICEN LOS NÚMEROS: EL ARTƍCULO QUE TE OBLIGA A MIRAR DOS VECES

O los datos son demasiado buenos… o alguien ha movido la regla. La nueva Encuesta de HĆ”bitos Deportivos 2024/2025 pinta una EspaƱa casi modĆ©lica en actividad fĆ­sica, pero el artĆ­culo acadĆ©mico del Dr. VĆ­ctor JimĆ©nez DĆ­az-Benito revisa 50 aƱos de medición oficial y lanza la pregunta incómoda: si otras encuestas pĆŗblicas siguen detectando inactividad masiva, Āæha cambiado de verdad la población o ha cambiado la forma de contarla? Antes de celebrar los titulares, entra y comprueba si el indicador resiste el anĆ”lisis.

Si has leĆ­do los titulares de la Encuesta de HĆ”bitos Deportivos 2024/2025 —e incluso si te has metido a explorar sus resultados— es fĆ”cil quedarse con la sensación de que ya casi lo tenemos hecho: mĆ”s prĆ”ctica, menos brecha de gĆ©nero, y una mayorĆ­a que cumplirĆ­a sin demasiados problemas las recomendaciones de actividad fĆ­sica. Un paĆ­s ejemplar, casi por inercia. Y, oye, quĆ© bien suena.


El Ćŗnico detalle es que, cuando una serie estadĆ­stica ā€œmejoraā€ con tanta alegrĆ­a, lo profesional no es aplaudir primero y preguntar despuĆ©s, sino al revĆ©s: preguntar primero quĆ© se ha medido exactamente. Porque hay una diferencia enorme —y con consecuencias reales— entre que la población practique mĆ”s deporte y que el indicador estĆ© capturando algo distinto (o mĆ”s amplio) que antes. Y esa diferencia es precisamente el centro del artĆ­culo acadĆ©mico del Dr. VĆ­ctor JimĆ©nez DĆ­az-BenitoĀ (col. 64.925), asesor del Consejo COLEF y profesor e investigador de la Universidad Europea, titulado Ā«Por quĆ© ya no sabemos cuĆ”nto deporte se hace en EspaƱaĀ», ya disponible en versión preprint.


AquĆ­ no vas a encontrar un texto de trinchera ni una pataleta. Lo que vas a encontrar es algo mucho mĆ”s incómodo: una disertación metódica —y, por eso mismo, difĆ­cil de esquivar— que revisa medio siglo de encuestas oficiales y seƱala, con argumentos, dónde puede estar el truco sin necesidad de que nadie ā€œmientaā€. Porque en estadĆ­stica el efecto mĆ”s elegante no es inventarse un dato, sino cambiar la definición operativa, agrupar de otra manera y presentar el resultado como si fuera comparable.


El hilo conductor del artĆ­culo es tan directo que duele: a partir de 2015 se introduce una ruptura metodológicaĀ que compromete la comparabilidad histórica y puede estar empujando al alza la estimación de prĆ”ctica. A partir de ahĆ­, el Dr. JimĆ©nez va abriendo —con bisturĆ­, no con martillo— varios frentes que cualquier profesional del sector deberĆ­a leer antes de dar por cerrado el diagnóstico: si estamos midiendo prĆ”ctica deportiva estructurada o actividad fĆ­sica agregada; si las categorĆ­as de frecuencia permiten interpretar con sentido los minutos semanales que luego se publican; por quĆ© los resultados ā€œencajanā€ mal con otras fuentes oficiales; y por quĆ© el supuesto salto en la prĆ”ctica no parece tener un reflejo proporcional en variables estructurales como empleo, gasto o licencias.


Y aquƭ viene lo importante: esto no es un debate acadƩmico para especialistas en metodologƭa. Esto afecta a lo que se decide despuƩs. Si el dato transmite una foto excesivamente complaciente, la consecuencia no es estƩtica: se diseƱan polƭticas, se asignan recursos y se justifican prioridades sobre una realidad descrita con instrumentos discutibles. En el mejor de los casos, se planifica mal. En el peor, se planifica mal convenidos de que se estƔ planificando bien.


Por eso este artículo merece una lectura inmediata. Si investigas, si gestionas servicios, si haces anÔlisis social del deporte, o si te dedicas a salud pública, aquí tienes una pieza que no solo se lee: te obliga a posicionarte.


Entra al artĆ­culo completo, lĆ©elo con calma y compĆ”rtelo con tu entorno profesional. Si despuĆ©s de leerlo sigues pensando que ā€œlos datos hablan por sĆ­ solosā€, al menos serĆ” porque ya has visto cómo, a veces, tambiĆ©n hablan por quien los formula.


Accede al artƭculo acadƩmico

por el Dr. Vƭctor JimƩnez Dƭaz-Benito (col. 64.925)






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