Buscar
  • Consejo COLEF

¿Qué relación tiene la COVID-19, las complicaciones trombóticas y el ejercicio físico?



¿QUÉ RELACIÓN TIENE LA COVID-19, LAS COMPLICACIONES TROMBÓTICAS Y EL EJERCICIO FÍSICO? NOS LO CUENTA SARA MALDONADO


Recientemente un estudio ha revelado que los niveles de vWF y ADAMTS13 tienen relación con las complicaciones trombóticas en pacientes con COVID-19. Otras investigaciones anteriores habían explorado cómo el ejercicio físico modula el vWF y la ADAMTS13. ¿Podría el ejercicio físico postularse una vez más como herramienta coadyuvante y preventiva? Nos lo cuenta la Dra. Sara Maldonado Martín.

Es conocido el riesgo de trombosis en casos de COVID-19 severa, por lo que se está hipotetizando y estudiando qué mecanismos llevan a complicaciones trombóticas, a pesar de ser una infección vírica respiratoria (Ali y Spinler, 2021).

Recientemente se ha publicado una investigación que parece explicar este mecanismo. Por eso, nos hemos puesto en contacto con la educadora físico deportiva Sara Maldonado Martín (EFD 53.673), especialista en ejercicio físico en personas con enfermedades cardiovasculares y miembro de nuestro Comité técnico de EFD en el ámbito sociosanitario, para que nos explique este descubrimiento y por qué tiene relación con la práctica físico-deportiva.

Según nos señala la experta, “pacientes con COVID-19 severo presentan altos niveles de una glucoproteína de la sangre llamada factor de Von Willebrand (en inglés, vWF) que se produce en el endotelio vascular y que tiene una función principal en la coagulación, y por el contrario, menores niveles de otra proteína llamada ADAMTS13 que induce la regulación proteolítica de la vWF (Ward y cols., 2021). Esta desregulación (vWF, ADAMTS13) provocaría la activación de agregación plaquetaria y la trombosis (Ali y Spinler, 2021)”.

La Dra. Maldonado nos cuenta que esta nueva revelación sobre la COVID-19 podría encontrar un mecanismo de prevención a través del ejercicio físico. Existen investigaciones sobre cómo el ejercicio físico influye en el factor von Willebrand y su regulador ADAMTS13. De hecho, en palabras de nuestra educadora físico deportiva experta, “se han observado incrementos de ADAMTS13 como respuesta a ejercicio de alta intensidad, así como niveles más altos de vWF en aquellas personas con una condición física inferior (van Loon y cols., 2014)”.

A este nuevo hallazgo sobre la COVID-19 y su riesgo, que también se podría relacionar con el ejercicio físico, debe sumarse el conocimiento que ya tenemos sobre que aquellas personas con “hipertensión, obesidad, diabetes e inactividad física han presentado peor pronóstico y mayor frecuencia de admisión en las unidades de cuidados intensivos (Chen y cols., 2020)”, nos recuerda Sara Maldonado, todas ellas asociadas “a la disfunción endotelial e inflamación sistémica”.

Por ello, tal y como nos indica la experta, no puede olvidarse que el ejercicio físico es una herramienta coadyuvante, no solo para mejorar el sistema inmune (Mathot y cols., 2021), sino que esto también se concreta en que ayuda a las personas en contextos de inflamación y desregulación en la coagulación, como en los casos de las patologías enumeradas anteriormente, y mejora los niveles de proteínas que intervienen en los procesos de coagulación (van Loon y cols., 2014).

En definitiva, “todo ello confirmaría la necesidad del ejercicio físico regular, sistematizado y dirigido por educadoras y educadores físico deportivos especialistas para estimular tanto el sistema inmunitario (Campbell y Turner, 2018), como el efecto positivo en el descenso del riesgo cardiovascular (van Loon y cols., 2014)”, concluye la Dra. Sara Maldonado.

998 vistas0 comentarios